El leñador vino a cuidar su bosque


DSC_9960Hace tres años ocurrió aquel concierto. Pero para mí fue como si fuera ayer. Yo amé de siempre sus canciones, su “filosofía vareliana”, con ese modo tan peculiar de decir.
Tenerlo de frente, entrevistarle, escuchar la cadencia de su voz, ver la gestualidad de sus blancas manos, me pareció como a Rosa su hermana Visia: lo mejor.Un gorro negro y tejido cubre el cabello encrespado que cuidadosamente ha trenzado atrás con una discreta felpa. Su barba de chivo revela cada movimiento de sus apetecibles labios.
Su silueta de duende recorre el escenario. Se sabe dueño y señor de cuanto sucede en aquel abarrotado teatro, poseedor del corazón de Bayamo.
Con “25 mil mentiras sobre la verdad”, inició aquel recital inolvidable cuyo objetivo era promocionar su disco No es el fin.
Sus seguidores disfrutamos de temas conocidos como Telón de fondo (homenaje a su generación), Enigma del árbol, La comedia silente, Colgando del cielo, Robinson, Como un ángel y el sorprendente Foto de familia.
Varela logró una compenetración tal con el auditorio, que le resultó imposible dejar escapar algunas confesiones:
“Cada vez que canto esta canción, pienso en mi madre”-El público le interrumpe con aplausos y él respetuosamente espera para continuar.
“Recientemente hablaba con algunos amigos, de cómo hay personas que creen en los santos, el güije u otro credo; en los diarios, la televisión…Lo cierto es que tenemos una nota musical. Yo nací con esa nota. Por eso a veces entramos en armonía con unos sí y otros no; un espacio si y otro no; un animal sí y otro no. Algo parecido sucede con los números, así que para quienes el siete representa algo…”
Recuerdo que el auditorio irrumpió en alaridos y la multitud enardecida cantó:
“Siete vidas, siete mares, siete maravillas y siete ciudades; siete notas musicales, siete cielos y pecados capitales; siete potencias, siete colores, siete lunas y siete soles…”
Respecto a su nuevo disco “No es el fin”, expresó: “Lo normal a nivel mundial es que primero salga el disco, por la vía que sea, piratería …(todos ríen), no sé…. Después que tienes el disco y lo has escuchado, pues vienes al concierto, pero preferimos hacerlo así. Antes de que lo tenga cualquiera, lo tienes tú esta noche, en tu corazón y en tu memoria.” Imagino que en el corazón de más de una adolescente quedaría grabado más que los temas de un disco.
Luego estrenó varios temas que lo integran, no sin antes conceder algunos estribillos:
“Prefieres mirar el norte, a las canciones de Silvio
y un crucifijo entre los senos, a un libro de marxismo.
Quizás mañana salga el sol y todo sea distinto,
lo triste será que entonces ya no seremos lo mismo.”
“Todos tenemos gente en distintas latitudes y puntos cardinales, esta canción que se llama “Volverse a ver”, parte de esta producción, tiene un verso que dice:
“Tú te llevaste el vino, y aquí quedó la mesa
el barrio, los recuerdos, los amigos y la tristeza de no verte más.
Dios bendiga a los héroes, los traidores, los cobardes por la tierra que los vio nacer, y ojalá que mañana, ya no sea tarde, para volverse a ver.”
Varela reveló estar emocionado, y “sentirse como en casa”, cada vez que visita la segunda villa, fundada por Diego Velázquez en 1513 y no era para menos.
La Ciudad Monumento Nacional, congregada en su principal teatro, tarareó sus canciones y sin reparos, abandonó voluntariamente las lunetas para sentir con libertad el placer de su música; le seguían con palmas, coreaban sus textos y aplaudían el buen instrumental y la frase inteligente.
Ahora que recuerdo bien, alguien del público exclamó:¡Bayamo es tu casa!
Él agradeció el gesto y respondió a la familiaridad con otra confesión:
“Hace unos años estuvo en La Habana Caetano Veloso, un grandísimo compositor brasileño y aproveché para preguntarle. ‘Mi hermano, ¿Cómo se las ingenian ustedes, tú, Chico Buarque, Gilberto Gill, para componerles a tantas cantantes de Brasil? ¡Son muchas! Y me dice:
‘Carlitos, es muy simple. Tienes que escribir como si fueras una mujer.’-El público desencadena carcajadas.
“Esta es la primera vez que lo he escrito. Pero les aseguro, que sigo siendo hombre”; y acompañado de la extraordinaria voz femenina de Diana Fuentes, partícipe del grupo, regalan “Luna de vino tinto.”
Al público delirante que coreó cada tema, el cantautor complació con El leñador, no sin antes apuntar:
“Esta noche me voy convencido de que en Bayamo tengo un bosque.” Así cerró su presentación después de casi dos horas de concierto.
Quienes por azar de la vida nos convertirnos en cronistas del tiempo y observamos para luego escribir, pocas veces captamos con fidelidad el cúmulo de sensaciones que convergen en estas representaciones. De este en particular, decir que saboreamos una letra pensada, profunda, polémica y de un profundo lirismo; una banda que dejó el alma en cada nota y un público a la altura de un cantautor sui géneris hasta en el modo de presentar a su agrupación. En otras palabras: único; irrepetible.

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Acerca de Anaisis Hidalgo Rodríguez

Soy una persona sincera, amante de la literatura, la fotografía, el periodismo, las mariposas y las pequeñas cosas de la vida. Quizás no tenga todas las respuestas, pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti.
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