Roberto Salas y su filosofía del café con leche


Roberto Salas, New York, 1940 Si usted pensó preguntar al fotógrafo Roberto Salas Merino (Salitas) cuál fue la primera foto que tiró en su vida, desista de la pregunta.

Para quien desde los quince años se enfrentó al diarismo en periódicos como El Imparcial, de New York; el diario Revolución, la revista Cuba, Bohemia y periódico Granma (de nuestra nación), no es fácil tener las cuentas claras.

La información se hace un meollo en la cabeza cuando se aúnan instantáneas de su vida como corresponsal en las Naciones Unidas, la Agencia Prensa Latina en la Oficina de New York y la guerra en Viet Nam. Contradictorio ¿no? Pero le comprendo. Cuando escribí mi primera información y la publicaron, la guardé para este tipo de interrogantes. Hoy confieso que no la recuerdo.

Claro, ante el desempeño de Salas en estos cincuenta años de quehacer, mis tres años no son nada. ¿Sabía usted que Salas es un cuentero por excelencia? Las ideas emergen con facilidad por el torrente de su cerebro, salen a flote de entre sus labios cual manantial desbocado y cuando lo adviertes te has zambullido en su torrente de palabras.

Lo mágico de Salas no es solo su visión entrenada en ver lo que otros no ven, en disparar en el momento preciso o en tener una visión vertical; es también, su expresividad al contar historias, como cuando levanta por detrás de la nuca, la mano derecha en forma de arco para alisar suavemente su nívea cabellera, mientras amansa los recuerdos. “Aprendí mucho viendo lo que hacían los demás, siempre tratando de ser muy crítico con lo que hacía.

“No te confíes mucho de lo que escuches durante las inauguraciones de la exposición, ahí casi siempre van amistades que halagan a uno y te están haciendo el juego realmente. No veas nunca lo que tienes sino lo que te falta.

“Nunca te ofendas cuando te señalen lo que estás haciendo. Al contrario, ese es más amigo tuyo. Dentro de los fotógrafos de Cuba tengo dos o tres muy socios míos que les hb.250.0.16777215.0...images.stories.salas2-ge cogido cariño por eso mismo, porque les he dicho horrores y no se molestan Carlitos, Pupi, gente así. Porque ¿Qué aprendes con que yo te diga, ¡Oye esto es una maravilla! ¡No aprendes ná! “Yo tengo mi propia teoría de la fotografía. Creo que se divide en dos grupos, muy esenciales: la buena y la mala. Punto. “Cualquier cosa que realicen, háganla pensando que eso que hicieron lo pueden mejorar. “Este es un trabajo que nunca se termina. Por lo menos debe ser una pasión. Uno debe estar enamorado de la profesión. El aprendizaje está en equivocarte.

“Salud pública tiene una especie de ley subterránea, que dice que los buenos médicos son quienes han matado a dos o tres personas… en el mundo fotográfico mientras más te equivoques más aprendes. Lo importante es enamorarte. No importa lo que hagas, cuál sea el tema. “Ayer le hacía una anécdota a Lino Figueredo (Presiente de la Asociación de Fotógrafos de Bayamo, capital de la sur oriental provincia cubana de Granma) relacionada con los equipos, la técnica. “Hoy en día esa es la moda. Cada 15 minutos hay algo novedoso. Cuando llegas a las tiendas ya este artefacto no es factible, sino otro. Y yo le decía a Lino: ‘Mira Lino, en mi casa hay un piano, ¡bueeeeno!’- y pondera su criterio con una exagerada abertura de ojos. Luego esclarece: ‘No de cola, sino de pared. Pero está muy bueno. Por mi casa en otros años pasaron Bola de Nieve, Jorge Luis Prats y en ese piano lo que esa gente han toca’o! Lecuona…Bueno imagínate. Sin embargo, yo me siento en ese piano y salen los paticos y pá eso, mal.

La moraleja, es que el piano no es el que hace la música. Y si tengo un hierro distinto a ese, o parecido al otro, de menor o mayor potencia. No cojas mucha lucha con eso.’

“Korda decía que la buena fotografía está aquí adentro, -enfatiza mientras señala el corazón. Y los ojos no las ven, pero están adentro. Tú la sientes. “Debes emocionarte con las cosas más ridículas del mundo- y comienza a enumerar con los dedos de la mano izquierda: una flor, una piedra, un alambre, el gajo de una planta que te llama la atención y le das la vuelta, y la miras. “Tírale foto a lo que a ti te guste. No pensando en un concurso y ejemplifica estos casos acompañado de un cambio de voz: ¡Bueno aquí si voy a ‘clavarla’ para esta competencia! “¡Nooo! ¡Hazla para ti! Si a los demás les gusta. ¡Qué bueno, chico. Entonces vas bien! Pero priorízate a ti, priorízate a ti,- acentúa con un toque en la mesa. Ésa es mi filosofía del café con leche.”

Anuncios

Acerca de Anaisis Hidalgo Rodríguez

Soy una persona sincera, amante de la literatura, la fotografía, el periodismo, las mariposas y las pequeñas cosas de la vida. Quizás no tenga todas las respuestas, pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti.
Esta entrada fue publicada en Fotografía y etiquetada , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s