Contra el olvido


Por ANAISIS HIDALGO RODRÍGUEZ
Fotos LUIS CARLOS PALACIOS LEYVA
Parejas ganadoras en el III Encuentro nacional del danzónEl danzón es uno de esos géneros musicales que aunaba lo que Federico García Lorca definió como el “duende” de todo el pueblo, su forma lorquiana de referirse a esa manera especial de decir, de cantar, a esa gracia en tañer distintos instrumentos y que para nosotros se revierte en expresión de cubanía e identidad.
Este significó el triunfo de lo cubano sobre ritmos extranjerizantes como valses, polkas y rigodones, hasta convertirse en el baile nacional de Cuba por su acogida en los diferentes estratos sociales.
Así fue como este baile de pareja enlazada, sustituyó a la contradanza cubana.
EL AYER
El primer danzón conocido, titulado “Las Alturas de Simpson” se escuchó por vez primera el 1 de enero de 1879 en el Liceo de Matanzas. Lo interpretaba una “orquesta típica” de viento dirigida por Miguel Faílde y Pérez, autor del mismo, quien después lo extendiera a La Habana.
Para una explicación más detallada reproduciremos unas notas del propio Miguel Faílde:
“Se bailaba por aquel tiempo, en Matanzas, un baile de cuadros que llevaba el mismo nombre de danzón. Este baile lo formaban hasta veinte parejas provistas de arcos y ramos de flores. Era realmente un baile de figuras y sus movimientos se ajustaban al compás de la Habanera, que es el compás verdadero que debe dársele al danzón”.
A decir de Olavo Alén Rodríguez, en Géneros de la música cubana, “este tuvo una evolución lógica en nuestro baile que no solo se hizo más pausado, sino que introdujo una sección de descanso-la introducción-para bailadores, lo que estaba más acorde con nuestro clima.”
Alrededor de él no solo se crearon combinaciones instrumentales adecuadas para su ejecución, sino también un vocabulario musical que empleaba gestos y señas de significación.
“El género incluso mostró su utilidad política, social, y se identificó como portador del estado de opinión del pueblo durante y después de la Guerra de Independencia.”
Entre las causas de su declive Emilio Grenet, en el texto Música popular cubana, señala la presencia de expresiones ajenas como los aires de ópera, los tangos argentinos, los couplets españoles, los fox-fronts norteamericanos.
Incorporó elementos como el son cubano y el son montuno que lo revolucionaron e hicieron más movido.
Después de Miguel Faílde otros musicólogos lo impulsaron y enriquecieron, como José Urfé, Antonio María Romeu, Cheo Belén Puig, Antonio Arcaño, Rodrigo Prats y otros. El cantante Barbarito Diez fue su más fidedigno intérprete.
EL HOY
El danzón remueve las arenas del tiempo. Los cubanos bregan contra su olvido y constituyen clubes en todo el país para mantener viva esta tradición.
En consecuencia, desde hace tres años, los bailadores del género se dan cita en Bayamo, para efectuar el Encuentro Nacional del Danzón, en el contexto de la Fiesta de la Cubanía, y cada dos años, el Festival Internacional Cuba Danzón, en Matanzas, cuna de origen.
Según Mariano del Río Rodríguez, secretario ejecutivo del Movimiento del Danzón en Cuba existen alrededor de 345 clubes y 17 mil danzoneros integrados al movimiento, revitalizado en escuelas, círculos infantiles y de interés.
En Bayamo, despunta el grupo de danzón creado en el Club bayamés La filarmónica, galardonado el pasado año con el tercer lugar en este certamen y en el presente, mención.
El danzonero Francisco Tamayo Mojena, distingue la exquisitez de las reglas que lo rigen e imprimen belleza. De esta manera el cuerpo debe estar erguido en forma gallarda, la mujer debe descansar elegantemente sobre el brazo del hombre y abanicar con hermosura.
LA FAÍLDE Y SU PAPEL EN LA CONSERVACIÓN DEL DANZÓN
La orquesta de Miguel Faílde muestra su versatilidad al incursionar en otros géneros de la música cubana.Para el joven Ethiel Fernández FaÍlde, es un reto y un compromiso tratar de llevar a lo más alto de la cúspide la música cubana el danzón, precisamente porque su descendencia está emparentada con el primer cultor de este género, Miguel Faílde y Pérez, su tatarabuelo.
Actualmente esta orquesta típica contemporánea es la única en Cuba que defiende el danzón, empeño aún más loable al ser llevado a cabo por jóvenes cuya edad promedio oscila entre los 20 años.
“Nos gusta revolucionar los géneros y llevarlos a una versión contemporánea sin perder la esencia, eso es lo que tratamos de hacer, el danzón nuestro suena a danzón, pero es un danzón contemporáneo”, asevera Ethiel Faílde.
-¿Cómo ha evolucionado el género hasta nuestros días?
“Está el danzón puro, como lo creó Faílde, el danzón con montuno de son, con el montuno del chá, con el montuno mambo, que Dámaso Pérez Prado logra perfeccionar, después quedó estancado ahí hasta que en el siglo XXI adquiere la timba como subgénero, la nueva tendencia”.
-¿Ustedes conservan los parámetros originales?
“Incorporamos trompetas, trombones, clarinete o saxofón, violines, paila, bajo, pero además tenemos la tumbadora, piano, flauta y tres cantantes, eso hace que suene diferente, además, al interpretarlo nos tomamos algunas licencias, pero siempre cuidando que el danzón suene a danzón.
“En los arreglos buscamos que sean sonoridades en acordes contemporáneos, con Alejandro Falcón, joven pianista matancero que radica en La Habana hemos logrado hacer el danzón del siglo XXI, el danzón timba”.
-¿Cómo llega La Faílde a sus manos?
“Después de Miguel Faílde la orquesta estuvo a cargo de Arístides Faílde, su sobrino nieto; como en los años 80 se desintegró y cerca del 2009 inicié este proyecto con músicos jóvenes en aras de recatarla. “Empezamos con cuatro temas y una orquesta típica de época. En 2012 cuando retorné del servicio militar la fundé oficialmente y nos profesionalizamos en la Empresa de la Música, de Matanzas.
“Hoy estamos en el Centro de la Música Nacional, en La Habana, con un concepto más profesional. Entre nuestros temas está un arreglo a danzón de La Lupe, de Juan Almeida Bosque, y dentro del danzón timba de Alejandro falcón está Cubadanzón, Los ojos de Yoana de un compositor matancero, también ejecutamos temas de Pérez Prado.
-¿Piensan modificar Las Alturas de Simpson?
-No. Para nosotros es intocable. Hice un arreglo para acomodarla a nuestro formato, pero para la orquesta es muy importante que se toque como debe ser, pues para nosotros, viene siendo como el Himno Nacional de Cuba”.
NOTAS DE IDENTIDAD
El aporte nacional del danzón se puede apreciar no solo por la estabilidad del género que escaló los salones de bailes más y menos encumbrados sino que además, integró rasgos legados por los negros franceses emigrados desde Haití a Santiago de Cuba y que se cubanizara en el nuevo baile; de la contradanza y danza española.
Como nuestra cultura, el danzón abrió las puertas a todos los elementos musicales que proliferaban en la isla. Su formato instrumental constituyó la base sobre la cual surgió el primer prototipo de agrupación instrumental popular: la orquesta típica o de viento a la vez que el género constituyó una revolución dentro de la música cubana cuyas raíces ameritan luchar contra todo olvido.

Referencias bibliográficas
Félix Saloni: “El danzón y su inventor Miguel Faílde. En Revista Cuba musical, p. 1039.
Olavo Alén Rodríguez: “Eldanzón”. En Géneros de la música cubana, p.11-12.
Ibídem, p. 10.

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Acerca de Anaisis Hidalgo Rodríguez

Soy una persona sincera, amante de la literatura, la fotografía, el periodismo, las mariposas y las pequeñas cosas de la vida. Quizás no tenga todas las respuestas, pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti.
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