Tal te han visto mis ojos


Cada 19 de mayo, José Martí nos nace a través del salón nacional de plástica infantil “De donde crece la palma” aunque parezca contradictorio, pues en esa fecha conmemoramos un aniversario más de su caída en combate, en Dos Ríos.
Martí nos vuelve a nacer por muchas razones: primero, porque su pérdida física jamás estuvo asociada al olvido de su ideario y de cuanto significó para el triunfo revolucionario cubano y la unidad de nuestra América.
Segundo, porque mientras se lleve a cabo una acción en beneficio de la infancia, reverdecerá su máxima de que Los niños son la esperanza del mundo.
Tercero, porque no podría hablarse de la historia de Cuba, sin mencionar a Martí, como tampoco podría radiografiarse la literatura cubana y latinoamericana, sin los pensamientos hirsutos del Apóstol que incursionaron en el modernismo.
Martí quería que los niños de América fueran hombres que dijeran cuanto piensan y sienten, y el concurso “De donde crece la palma”, devino voz de esos niños, niñas y adolescentes cubanos que heredaron los versos filiales de su Ismaelillo.
Hoy, a 20 años del certamen príncipe en la galería de arte Benito Granda Parada, de Jiguaní, siguen siendo las artes y su multiplicidad de técnicas- como la cerámica, el papel manufacturado, el tapiz, las fibras vegetales, el pirograbado, el tejido, el parche y el grabado en vidrio -el lenguaje común para rememorar al autor de la Edad de Oro y su magna obra.
opcional2Personalidades como Abel Prieto, Armando Hart, las nietas de María Mantilla y más recientemente René González y Ramón Labañino, dos de nuestros Cinco Héroes, han palpado la valía del evento engendrado por Feliciano Escobedo Batista, (Ciano) para inspirar a los niños a crear, a pensar en Martí, a plasmarlo con los ojos del alma.
Los niños de Cuba no han cesado de verle de múltiples formas, tampoco de pintarle, por eso, si hoy alguien le dice a un niño, que su dibujo se parece al de otro, este dirá que ama demasiado al Apóstol para profanarle así.
A dos décadas de instituido el salón, llama la atención la variedad de imágenes que Martí genera desde la Punta de Maisí hasta el Cabo de San Antonio, incluyendo la Isla de la Juventud, y conmueve el número creciente de participantes que ha llegado, incluso, al millón en algunas ediciones, una prueba fehaciente de que cada niño es De donde crece la palma, desde su escuela, su casa, su parque, su ciudad.

Por Anaisis Hidalgo Rodríguez/Fotos tomada de internet y Rafael Martínez

Anuncios

Acerca de Anaisis Hidalgo Rodríguez

Soy una persona sincera, amante de la literatura, la fotografía, el periodismo, las mariposas y las pequeñas cosas de la vida. Quizás no tenga todas las respuestas, pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s